lunes, julio 31, 2006

Especial Yes 2

EL ARCO DE INFLUENCIA DE YES: ALGUNOS CASOS POCO CONOCIDOS




He comprobado que muchos fans de Yes no siempre suelen registrar lo que sucede con la obra del grupo, fuera de los estrictos confines del subgénero sinfónico.

Es, por ello, que decidí abordar, en el marco de esta serie de artículos sobre Yes, algunos ejemplos escasamente conocidos que muestran el extendido e insospechado influjo ejercido por esta banda. Creo que el interés de esos casos reside no sólo en la posibilidad que brindan de observar las distintas formas en las que esa influencia fue acogida y transformada en algo nuevo sino, también, en la virtualidad que han tenido de generar otras perspectivas desde las cuales apreciar la obra de Yes.

1. La música de Yes colma “Buffalo '66”, el film de Vincent Gallo
Esta película de culto del cine independiente norteamericano de la última década (data de 1998) cuenta en su banda de sonido con dos temas de Yes, estratégicamente ubicados en escenas centrales.
El magistral “Heart Of The Sunrise” (“Fragile”) fue elegido por
Vincent Gallo para el pico dramático de la trama. El juego de las partes instrumentales del tema con las imágenes es sencillamente perfecto; parece que Yes hubiera compuesto “Heart…” para esta escena. Sobre todo, está verdaderamente logrado el instante en el que unas voluptuosas bailarinas semidesnudas danzan (en cámara lenta) al ritmo del fabuloso solo de bajo que Chris Squire ejecuta al inicio del tema. Digno de verse!
El film cierra con “Sweetness” (“Yes”), cuando la extraña pareja protagonista (el propio Vincent Gallo y Christina Ricci) reconoce su mutuo amor, luego de una seguidilla de situaciones absurdas que atraviesan juntos a lo largo de la historia.
Como si esto fuera poco, las referencias progresivas de la película se completan con un fragmento de “Moonchild”, del primer álbum de King Crimson, también inteligentemente empleado.

2. “The Soft Bulletin”, de The Flaming Lips: un impredecible homenaje a Yes
Este álbum de 1999, que fuera considerado en forma unánime como uno de los mejores de la década por la misma prensa que usualmente desprecia el rock progresivo, está repleto de resonancias yesianas.
Tanto las melodías como el tratamiento sinfónico parecen extraídos de outtakes de la época de “Fragile” o “Close To The Edge”. Las líricas y su cariz sentido y espiritual también remiten a Yes. Esto se acentúa con el registro frágil y emotivo de Wayne Coyne, que recuerda la voz de Jon Anderson.
Aunque
The Flaming Lips siempre fue una banda inquieta y atrevida (“The Soft Bulletin” sucedió a “Zaireeka”, una obra experimental publicada en cuatro CDs), esta inesperada devoción por Yes nos sorprendió a todos.
Sin lugar a dudas, varias de las canciones de “The Soft Bulletin” no desentonarían en un álbum de Yes o en un trabajo solista de Anderson.

3. La segunda encarnación de 5uu´s o el otro “Yes” de los 90s
Cuando el genial baterista y compositor Dave Kerman reformó su antiguo grupo
5uu´s a comienzos de los 90s, el ingreso de Bob Drake (hasta ese momento, miembro de Thinking Plague) fue determinante para otorgarle a la banda una impronta yesiana.
En “Hunger Teeth” (1993) y “Crisis In Clay” (1997), la voz de Drake es tan parecida, en su timbre y su fraseo, a la de Jon Anderson que es harto difícil diferenciarlas, a un nivel que –para mi gusto- roza por momentos la parodia. Sin embargo, la inefable personalidad de Drake y su estilo peculiar hacen que deba valorárselo por sus propios méritos y no catalogarlo como un simple imitador.
Sobre la música de 5uu´s en este segundo período, leí por allí una opinión muy ilustrativa que afirmaba que así habría sonado Yes si hubiera continuado en la dirección de “Relayer”. Junto a ello habría que destacar la herencia del Rock In Opposition, muy presente en esta etapa, como lo demuestran las melodías atonales, la intensa manipulación sonora y las métricas “imposibles” que abundan en aquellos álbumes.
El resultado: un “Yes” cerebral, lacerante y turbulento, liderado por un “Anderson” aterrador y delirante por igual. Un “Yes” que, así transfigurado, fue bienvenido en Recommended Records, el sello de Chris Cutler, un crítico histórico de la vertiente sinfónica del progresivo.

4. Stereolab cita a Yes en “Caleidoscopic Gaze” (una elección natural)
Este tema del álbum “Cobra And Phases Group Play Voltaje In The Milky Night” (1999) contiene una imprevista cita de “Disillution”, la segunda parte de la suite “Starship Trooper” (“Yes Album”). Compruébenlo, a los 5:35 de “Caleidoscopic Gaze”,
Stereolab reproduce la progresión armónica y los coros de fondo de esa canción de Yes.
Este hallazgo fue muy gratificante para mí, pues siempre me habían atraído los rasgos progresivos que Stereolab adoptó, principalmente, a partir de “Emperor Tomato Ketchup” (1996); por ejemplo, la complejidad en los arreglos, los cambios rítmicos y el eclecticismo estilístico e instrumental.
Además de esta cita, son habituales en Stereolab otras referencias a Yes, como las armonías a dos y tres voces de tesituras altas, y la sección rítmica virtuosa, que emula a la dupla Squire/Bruford. Tampoco es casual que el bajista Simon Johns suela usar una remera con el logo del primer álbum de Yes (ver foto siguiente), tal como lució en los conciertos de Stereolab en Buenos Aires, allá por agosto de 2000.